Ir al contenido

Las trabas gastadas

11 de marzo de 2026 por
Las trabas gastadas
Diego Garciacelay
| Todavía no hay comentarios

Hoy cambié las trabas de la bici.

Estaban destruidas.

Arena, sal, kilómetros, horas arriba del pedal.

Cada vez encajaban peor y caminar con las zapatillas era casi un acto de fe.

Antes de tirarlas les saqué una foto.

Porque esas pequeñas piezas de plástico cuentan bastante bien lo que significa prepararse para un Ironman.

Las trabas se gastan por una razón simple:

porque uno pedalea.

Se gastan en las madrugadas.

En las salidas largas del fin de semana.

En las paradas después de varias horas arriba de la bici.

Pero también se gastan en los días en que uno sale a entrenar sin demasiadas ganas.

Porque, siendo honesto, la bicicleta es la disciplina de las tres que menos disfruto.

Me gusta correr.

Me encanta nadar.

Pero la bici es distinta.

Sin embargo, es también la que más horas exige.

En un Ironman no hay forma de evitarla.

Es la parte más larga, la más demandante y muchas veces la más solitaria.

Y quizá por eso mismo es la que más enseña.

Porque hay días en los que no se trata de disfrutar.

Se trata simplemente de seguir pedaleando.

Ahora empieza la parte más dura del entrenamiento.

La carrera es el 31 de mayo y los próximos meses son los que realmente construyen el resultado: más volumen, más cansancio acumulado, más horas arriba de la bici.

Y curiosamente coincide con desafíos importantes en el trabajo.

No es casualidad.

En parte lo planifiqué así.

Porque con los años entendí algo bastante claro: el entrenamiento duro no me quita energía mental, me ordena la cabeza.

Me baja el ruido.

Me obliga a ser disciplinado.

Me recuerda que muchas veces lo importante no es tener ganas, sino seguir avanzando.

Cuando entreno bien, pienso mejor.

Trabajo mejor.

Y manejo el estrés de otra manera.

Hoy cambié las trabas.

Las nuevas están impecables.

Las viejas quedaron así, llenas de arena y kilómetros.

Ojalá dentro de algunos meses estas nuevas estén igual.

Porque eso significará que el proceso siguió su curso.

Y que el camino hacia el Ironman del 31 de mayo se recorrió como muchas veces se recorren las cosas importantes:

no siempre disfrutando cada momento,

pero sin dejar de pedalear.

Las trabas gastadas
Diego Garciacelay 11 de marzo de 2026
Compartir
Archivo
Iniciar sesión dejar un comentario