La seguridad puede frenar.
La frialdad puede quemar.
La ausencia puede llenarlo todo
y el silencio, a veces, aturdir.
Tener demasiadas opciones
también puede paralizar.
Esperar puede cansar más que correr,
y perder, a veces,
termina pareciéndose a ganar.
Soltar
puede requerir más fuerza
que sostener.
Y estar rodeado de gente
puede ser otra forma de la soledad.
Porque no siempre llegar
se siente como victoria.
A veces, incluso,
llegar
se parece demasiado
a fracasar.
Contradicción, ¿contradicción?